11 de set. 2026

Expedición al Pico Lenin: Kirguistán (julio - agosto de 2026) 1° PARTE

 

Llanura glaciar donde se asienta el Campo base.


En la cordillera Trans-Alaï, en los confines de las montañas del Pamir, en la línea que marca la frontera entre Tayikistán y Kirguistán, se alza imponente una cumbre que alcanza los 7.134 m. de altitud: el pico Lenin. Esta destacada cumbre se sitúa entre las 120 más altas de la Tierra y, por superar la cifra de los 7.000 metros de altitud su ascensión constituye un objetivo para alpinistas del mundo entero.

Dentro de una expedición bajo el liderazgo de Mariano Frutos, me aventure a la ascensión de esta cumbre. Mi leitmotiv era tener una experiencia diferente en la montaña. Hoyar una cumbre de siete mil metros era algo nuevo para mí, pues por encima de los 4.167 m. que mide el Toubkal nunca había estado hasta este verano. La dificultad técnica de esta cumbre es escasa, pero aquí entra en juego un hándicap que no es habitual para mí: la aclimatación a la altitud, con la falta de oxígeno y las bajas presiones atmosféricas que ello conlleva. Así que iba a exponer mi cuerpo a unas condiciones extrañas para él. Un reto diferente.


El Pico Lenin al atardecer.


La expedición estaba formada por montañeros provenientes de todo el largo y ancho del estado español. En total éramos 23 personas, unos con el objetivo de ascender un pico de cinco mil metros, otros con la empresa de hoyar una cumbre de seis mil metros y unos pocos para alcanzar la cumbre culminante de la zona: el Pico Lenin. De entre todos los miembros de la expedición tan solo conocía a los gemelos Oury; Daniel y Miguel. Pero tras 3 semanas de convivencia y de tantos momentos compartidos la amistad y la camaradería fue creciendo y afianzándose entre nosotros.

Durante estas 3 semanas he ido redactando, en el descanso de mi tienda, un diario de expedición muy personal. Ahora he decidido compartirlo. Pero como es extenso lo voy a dividir en tres partes. Pero como una imagen vale más que mil palabras, también lo acompaño de algunas imágenes, gran parte de ellas captadas por mí.


Los caballos son un elemento de gran importancia para la cultura kirguís.


Como prefacio a esta expedición y para aclimatar, durante la última semana de junio estuve por el macizo del Monte Rosa, en los Alpes Peninos. Se trató de una travesía de seis días; pernoctando en 5 refugios de altura, incluyendo la capanna Regina Margherita, el refugio más alto de Europa situado a 4.554 m; y ascendiendo 13 cumbres de cuatro mil metros, entre ellas la punta Dufour o Dufourspitze (4.634 m.). Esta actividad la compartí con Iván y Valeria, a quien estoy muy agradecido por su invitación. Una gran travesía que merecería también una detallada crónica.


Tienda de frutas y verduras en la ciudad de Osh.


Ahora sí, si me acompañáis vamos a viajar a Kirguistán, a subir muy cerca del cielo.


Martes 14 de julio.

De mañana salgo de Castelló, dejo mi furgo en Viver, donde me junto con Daniel Oury. De allí pasamos por Teruel a recoger a Miguel Oury y directos a Madrid, al aeropuerto de Barajas.

En el aeropuerto vamos conociendo a algunos de nuestros compañeros de la expedición. Aunque somos 23, y no nos da la memoria para acordarnos de todos los nombres. El grupo está compuesto por: Mariano, David, Miguel, Daniel, Claudia, Ángela, Eugeni Sénior, Eugeni Junior, Pedro, Gonzalo, Ganeko, Nico, Matas, Rubén, Pascual, Daniel, Alex, José Manuel, Jesús, Cobos, Alberto, Jesús y Luis. Hoy tenemos jornada maratoniana de vuelos: primero Madrid - Estambul y tras 2 horitas para cenar en el aeropuerto de Estambul, vuelo hasta Osh, ya en Kirguistán.


Miércoles 15 de julio.

Llegamos a Kirguistán a primera hora de la mañana. Recordemos que la diferencia horaria con España es de 4 horas. Por ejemplo a las 10 de la mañana en Kirguistán, son las 6 de la mañana en España. Habiendo mal dormido durante los vuelos estamos medio zombis. Pasamos el control del pequeño aeropuerto y nos recogen unas furgonetas que aquí actúan a modo de autobuses para acercarnos a un hotel donde nos espera un gran recibimiento y un copioso desayuno.


En las tiendas de Osh podemos encontrar estos típicos panes de esta zona del mundo.


Del país no vamos a tener tiempo de ver nada, es una verdadera lástima porque siempre me gusta ver la realidad del país y un tener un mínimo intercambio cultural con los autóctonos. Aunque es cierto que lo que vemos de la ciudad de Osh desde el autobús no me llama demasiado la atención. Se nota la herencia comunista con una arquitectura muy rígida y poco espacio para el desarrollo artístico. También se deja notar la mayoría musulmana por las múltiples mezquitas que vemos. Lo más curioso que he visto en la cuidad es un mirador instalado sobre una gran montaña rocosa que domina la ciudad. También alguna plaza con una mezcla curiosa de estatuas de personajes de la época comunista mezclados con personajes que parecen kirguises por sus vestimentas similares a los mongoles.


Durante el viaje entre Osh y el Campo base no paramos de ver montañas y valles.


Después del desayuno las furgonetas nos llevaran hasta el campo base del Lenin peak. Es un trayecto de 6 horas. Durante el trayecto, además de dormir, nos da tiempo a visualizar por las ventanillas un país desconocido para los europeos, pero con grandes paisajes. La zona de Osh es más aburrida y con una vegetación más seca, tipo esteparia. Pero a medida que avanzamos nos adentramos en valles mas húmedos y el paisaje se presenta más abrupto. Haremos tres paradas en el camino para disfrutar de las vistas de las estribaciones mas norteñas de los Pamires, que es el sistema montañoso donde se engloba el Lenin peak. También disfrutamos de un picnic, que nos han preparado en el lugar donde desayunamos, junto con algunos regalos.


Campo base del Lenin peak.


A media tarde llegamos por fin al Campo base, situado en el valle Achik-Tash, en una zona de pastoreo donde abundan las yurtas kirguises. El Campo base está instalado en una amplia llanura de origen glaciar, sorteada de pequeños lagos y rodeada de enormes montañas. Y dominándolo todo el Lenin peak y algunas cumbres de más de 6.000 m. que lo acompañan. Ahora nos esperan unos días de aclimatación en el campo base.


Las marmotas abundan por este valle, pero estas presentan un pelaje más rojizo que las europeas.


Jueves 16 de julio.

El campo base es un auténtico hotelito para montañeros. Con una gran nave que sirve de comedor, bar y zona de descanso o reunión; con baños y duchas individuales; con una consigna para dejar material cuando subamos a los campos de altura; con un entorno ideal para dar pequeños paseos e incluso con una pequeña laguna donde poder practicar paddle surf. Todo un lujo. En cuanto a las habitaciones, nosotros dormimos en tiendas que tenían enchufes individuales y luz eléctrica. Son tiendas amplias equipadas con unos pallets que aíslan del suelo y colchonetas. Las tiendas son para 2, pero muy amplias. Yo me junté con Rubén, de Mallen, un pequeño pueblo de Zaragoza a los pies del Moncayo, que además es enfermero y técnico en emergencias. Haremos buenas migas.


Vistas del paso Puteshestvennikov y de el valle de Achik-Tash donde se sitúa el Campo base. Destacan los variados colores y matices que muestran las montañas que rodean al valle.


Hoy para abrir boca haremos una ruta que nos lleva desde el Campo base hacia el Campo 1, pero sin llegar a él. Tras atravesar una llanura abisal o el campo de cebollas, al cual llamamos así por la abundancia de unos bulbos similares a las cebollas, llegamos al pie de las montañas. Luego iniciamos una ascensión junto a un cañón con alguna vistosa cascada, para más adelante ganar un collado llamado Puteshestvennikov, Travellers Pass, o en castellano paso de los viajeros.


Desde el paso de los viajeros contemplamos el enorme glaciar del pico Lenin.


Esta pequeña sierra separa el cañón por el que subíamos del amplio glaciar del Lenin. Así que al llegar al collado vislumbramos el vasto glaciar y las cimas que lo rodean. Desde el collado algunos aún continuamos ascendiendo por la cresta sur. Ganamos algunos metros más para aclimatar, llegando a una pequeña ante cima en el cresterío situada a 4.290 m. Luego vuelta siguiendo nuestros pasos hasta el Campo base. Al final resultan unas 4 h. de actividad. Por la tarde descanso, aunque me doy un corto paseo desde el Campo base hasta un amplio cañón que forma el río principal que baja del glaciar del Lenin. Durante el paseo una niña Kirguís, de una familia de pastores, se me acerca para jugar conmigo. Ellas también tienen curiosidad por las personas de otras culturas.


Una niña kirguís tenía curiosidad por conocerme.


Viernes 17 de julio.

Hoy tenemos planeada otra ruta de ascenso a una cumbre de 4.800 m. de altitud, similar al Mont Blanc. La ascensión a esta cumbre está en el planning original de la expedición, pero no obstante los guías consideran que el estado de la nieve no es el óptimo y no quieren arriesgar. Por tanto no llevamos con nosotros el equipo de nieve. Esto es una de las pocas cosas de la expedición que me ha decepcionado. Creo que por las conversaciones que tuvimos con los compañeros no soy el único.


Vista del pico Kurumdy (6.6.14 m.) y el pico Lenin (7.134 m.) desde el Campo base.


Finalmente salimos del campo base y en sus cercanías visitamos el pequeño cementerio donde están enterradas las componentes de la primera cordada íntegramente femenina que conquisto la cumbre del Lenin peak. Luego todas sus componentes perecieron en el descenso. Desde allí, buscamos la artista norte del Pico Petrovsky. La cómoda senda que discurre por la cresta nos lleva, siempre en ascenso, por diferentes litologías con sus respectivos colores. Un autentico disfrute para la vista.


Varios bonitos lagos ocupan el fondo del valle Achik-Tash.


Ascenso por la arista norte del Pico Petrovsky.


Ascendemos hasta la cota 4.400 m., lugar donde aparece la nieve y es necesario el uso de equipo de nieve. Allí algunos compañeros intentan avanzar más, pero sin crampones y piolet es tarea difícil. Se nota en el ambiente la decepción por parte de algunos. Pero no voy a hacer más hincapié en este pequeño suceso que no debe enturbiar el desarrollo de la expedición, ya que nuestro guía Mariano ha estado a la altura demostrando su gran experiencia, gran conocimiento de este rincón del mundo y su buen hacer como guía.


A medida que ganamos altura las vistas sobre el valle y el Campo base son más espectaculares.


En la zona final antes de llegar a los primeros neveros superamos alguna sencilla trepada.


Paramos unos minutos para esperar a los compañeros mientras disfrutamos de las espectaculares vistas que se divisan desde aquí. A continuación bajamos por la cresta hasta un collado, a partir del cual bajaremos por una canal pedregosa en dirección este, hacia la llanura donde se encuentra el Campo base, nuestro fin de ruta. Así hemos hecho una ruta de 3 h. 40 min. continuando con nuestra aclimatación.


Disfrutando de estos formidables paisajes del Pamir.


Descendiendo por la arista norte, que está salpicada por singulares gendarmes.


Por la tarde me voy con Daniel y su hijo Alex a dar un paseo por los alrededores del Campo base y con intención de darnos un baño en alguno de los bellos lagos de la zona. Pero como cosa del destino, acabamos conociendo a una familia kirguís que están pasando la temporada estival en una típica yurta kirguís. Nos hacemos fotos, intercambiamos alimentos e incluso acabamos bailando con las mujeres kirguises. Toda una experiencia, y además uno de los pocos momentos del viaje en los que nos relacionamos con los locales.


Junto a una familia kirguís y su yurta.


Sábado 18 de julio.

Hoy toca descanso general, aunque con opción a realizar un paseo por la zona. Con Daniel y Alex otra vez, decidimos hacer una ascensión a una cumbre de cuatro mil metros. Compartimos la ruta con los compañeros pero finalmente nadie más se anima. Saliendo del Campo base nos dirigimos al cañón del rio que baja del glaciar del Lenin. Seguimos el cañón rio abajo hasta un gran puente que cruzamos para ascender al Buaisha yurt camp, otro gran campo de Yurtas para alojar a senderistas. Continuamos hasta el Tulpar Lake, donde nos bañamos. Las aguas están bastante frías, pero la musculatura agradece el baño. Más adelante vemos 4 auto caravanas con matrícula europea, deben estar haciendo un gran viaje, quizá la vuelta al mundo.


Bajando hacia el cañón.


En el Buaisha yurt camp saludamos a unos terneros.


Tras dejar atrás el gran lago, iniciamos la ascensión al Panorama peak (4.130 m.). Primero avanzamos sin camino, ya que el track que llevamos además de dar mucha vuelta desciende mucho desnivel para luego volver a ascender, así que trazamos una diagonal desde el final del Tulpar Lake hacia la arista por donde discurre el sendero que nos llevara a cumbre. Una vez en la arista, por donde se avanza cómodamente, ya que es un lomo ancho, comenzamos a vislumbrar una enorme llanura abisal, que no es más que un enorme, aislado y fértil valle glaciar. El término Pamir originalmente hace referencia a este tipo de valles, y dentro del macizo reciben este nombre tan solo 7 u 8 de estos valles por su gran envergadura y sus características geomorfológicas.


Alex y Daniel caminan junto al Tulpar Lake.


Durante la ascensión nos deleitamos con las vistas al enorme valle y los lagos que lo decoran.


El valle que vislumbramos no es en rigor uno de los Pamires, pero a nosotros nos parece impresionante la enorme llanura que forma el valle. Solo considerando su anchura, en el lugar donde nos encontramos esta debe superar los 40 km. Es todo el recorrido que hicimos con las furgonetas el día que llegamos al Campo base, y para el cual invertimos más de una hora. Al otro lado del valle se pueden ver algunos pequeños pueblos. Continuamos con la ascensión y pasamos por una ante cima en la que encontramos dos enormes columnas de piedra en seco que parecen ser las columnas de Hércules. Luego la pendiente mengua hasta llegar al repecho final. Alcanzamos nuestra primera cumbre en Kirguistán; el Panorama peak con 4.130 m. de altitud y, como su nombre indica, una excelente atalaya para observar gran parte del valle Achik-Tash, donde se asientan los diversos campamentos; y muchas de las cumbres principales, destacando la cumbre objeto de nuestra expedición.


En el Panorama peak (4.130 m.).


El descenso lo realizamos por la arista norte hasta llegar de nuevo al puente sobre el rio, que está vez va muy crecido por el deshielo. Se pasa justo sin mojarse, ya que el caudal ha aumentado considerablemente. Y volvemos por el mismo camino hasta el Campo base. Hemos invertido 5 h. en esta ascensión y nos hemos apuntado nuestro primer cuarto mil en Kirguistán. Esta tarde descansamos y aprovechamos para preparar las mochilas para subir al Campo 1.


El rio a modelado en las paredes del cañón curiosas agujas.


El rio baja muy crecido.


Domingo 19 de julio.

Hoy subimos al campo 1, ya para quedarnos. La intención es volver al Campo base solo al final de la expedición, tras el intento de cumbre. Aquí tenemos que llevar prácticamente todo el material que llevamos para la expedición, así que preparamos 2 macutos, uno lo llevaremos a cuestas y otro nos lo portearan los caballos Kirguises. Cada uno opta por la opción que más le conviene, algunos dejan para los caballos prácticamente todo el peso, otros en cambio, como Ganeko por ejemplo, intentamos portear lo máximo que podemos. Mi opción es portear una docena de kilos y dejar a los caballos otro tanto. Aunque considero que hubiera sido más interesante realizar 2 porteos a pie desde el Campo base al Campo 1, por el tema de ascender con mayor autonomía, pero los tiempos de la expedición ya están establecidos de antemano.


Pasando junto a dos elementos muy característicos de estas montañas: un yurta y un caballo kirguís.


Los caballos realizan los porteos hasta el Campo 1.


Esta es la ruta que seguimos: del Campo base volvemos a atravesar el campo de cebollas y luego ascendemos al collado Puteshestvennikov o Travellers Pass. Desde el collado descendemos hacia el glaciar del Lenin sin llegar a su altura, y por una amplia tartera o morrena avanzamos a media altura sobre el gigantesco glaciar y por su vertiente hidrográfica izquierda.


Descendiendo hacia el vasto glaciar del Lenin.


El grupo camino del Campo 1.


Más adelante pasamos bajo unas características agujas rocosas y descendemos hacia un rio afluente del glaciar principal. Para cruzar el río podemos hacerlo a caballo por 5 dólares. Casi todos mis compañeros lo hacen, pero unos pocos optamos por descalzarnos y cruzarlo andando, ya que el activo no supera el palmo de profundidad. Si hacemos cuentas, 5 dólares por cabeza y por un centenar (o más) de personas que pueden pasar todos los días por allí: me salen unos suculentos sueldos. Ahora nos queda bien poco para llegar al Campo 1. Avanzamos por amplías morrenas con vistas a unas preciosas agujas de tierra que se sitúan junto al glaciar. Tras 5 h. 10 m. llegamos al Campo 1, también llamado Topol Camp.


Los locales que se dedican a cruzar el rio a los viajeros se ganan unos copiosos honorarios.


Nos instalamos en nuestras tiendas y vamos a comer a la carpa destinada a ello. Por la tarde opto por dar un paseo ascendiendo por el camino que se dirige al Yukhin peak hasta la cota 4.510 m. Desde allí hay una excelente vista de los campamentos, y que existen por lo menos hasta 5 campamentos distintos de distintas compañías.


Vista de los distintos campamentos. El nuestro es el segundo por la derecha, que resulta ser el más grande de los 5 que se ven en la imagen.


Continuara…

13 de nov. 2019

Encadenamiento de los 13 tresmiles del macizo de Pic Long.

Descenso desde el Pic Néouvielle hacia el Lac d’Aubert.

Hace unos meses ignoraba la existencia de ese macizo. Tan solo sabía que allí, al norte del valle de Pineta, más al norte de La Munia, había unas montañas gordas.
Y hace unas semanas, así como quien no quiere la cosa, empecé a fijarme en estas montañas y decidí ir a conocerlas. Con el paso de los días fui concibiendo la idea de ir solo, ya que hacía años que no me marcaba una ruta de alta montaña en solitario.
Finalmente planee realizar la cresta Pale Crabounouse - Pic Long - Maou, y si me veía bien de tiempo y de fuerzas continuar hacia el Lentilla, Campbieil y Estaragne. Creí que con esto ya tendría bastante para dormir a gusto.

Antiguo glaciar de Pays Baché visto desde la cresta Pic Long – Pic Badet.

Así el sábado 28 de septiembre salí de mi saco antes que el sol para desayunar y prepararme la mochila. A las 7.15 de la mañana partía de la presa del Lac de Cap de Long, con los primeros resplandores del amanecer comenzando a iluminar el precioso macizo del Néouvielle.

Vignemale desde la cresta Pic Long – Pic Badet.

Tome el sendero que bordea el lago por su orilla sur, ya sin necesidad del frontal. Antes de alcanzar el final del lago el sendero se enfila hacia arriba. Luego desciende un poco hacia el Ruisseau de Cap de Long. Aquí abandone la senda para cruzar el arroyo y ganar el col Tourrat, todo por terreno agreste y sin ninguna trazada. Las hay pero no me detuve a buscarlas. Desde este momento que abandoné el sendero que sube hacia el col Tourrat ya no volví a pisar senda hasta el inicio de la ascensión al pico Lentilla, después de casi 6 h. por terreno agreste, pedrera, cresta y demás regalitos.

Poco después de abandonar el Lac de Cap de Long diviso el Pic Badet y Pic Long.

Del col Tourrat vuelvo a descender y a perder desnivel. Cruzo el Ruisseau de Bugarret y comienzo la subida hacia el Lac Tourrat,  por unas canales con algunos hitos. El Lac Tourrat todavía no está tocado por el sol. Se ven los exiguos restos del glaciar que hace unos años existía en esta vertiente noroeste del Pic Long.

Lac Tourrat desde el Pic Long.

Bordeo el lago por el sur e inicio la larga ascensión en busca de la cresta que me llevará a la Pale de Crabounouse. Tras una dura subida por terreno herboso y pedrera alcanzo la cresta. Siguiéndola hacia el sur alcanzo una primera cima que no es tresmil: Cota en la Arete de Crabounouse (2.951 m.). Otra vez toca perder algo de altura para subir, esta vez sí, a la Pale de Crabounouse.

Pale de Crabounouse Nord (3.016 m.). Al fondo macizo de Néouvielle.

Esta zona es cómoda, pues es una ancha cresta de pizarras y sin apenas desnivel. Primero paso por la Pale de Crabounouse Nord (3.016 m.) primer tresmil de la jornada. Aunque en la lista Buyse no aparece, según las últimas mediciones esta cota cumple las características para ser un tresmil. No entrare en debates sobre si es un tresmil o no. Simplemente la montaña está ahí y yo la he hollado.

Pale de Crabounouse desde el Pic de Bugarret.

En un par de minutos llego al segundo tresmil del día, la Pale de Crabounouse (3.021 m.). Ahora por una cómoda loma me acerco al inicio de la cresta principal del Pic Long. Esta va desde el Pic de Bugarret hasta el Pic Maou.

Pale de Crabounouse (3.021 m.). Al fondo macizo del monte Perdido.

La siguiente cumbre es el Pic de Bugarret (3.031 m.), fácil y rápida. Desde allí decido no continuar por la cresta y flanquear por la izquierda. Pues por lo que he leído de seguir por la cresta se llega a unas placas pulidas y con bastante pendiente que son feas de destrepar. Así que prefiero no complicarme más de la cuenta, ya tendré bastante cresta más adelante.

Pic de Bugarret (3.031 m.).

Tras perder y volver a ganar altura de nuevo me planto bajo la Dent d’Estibére Male (3.017 m.). Una corta trepada me lleva a su reducida cumbre; cuarto tresmil a la saca. La continuación hasta el Pic Long es por una de las zonas más delicadas de la travesía.

Dent d’Estibére Male (3.017 m.). Al fondo los tres tresmiles que ya he coronado.

Primero descendemos un poco hasta un collado. Luego avanzamos por la cresta, o cercanos a ella, casi todo el rato vamos trepando. Son trepadas fáciles, pero continuadas. Cambiamos de vertiente en varias ocasiones, siguiendo el camino que parece más evidente. Mientras voy subiendo veo a dos personas en cumbre, luego al llegar yo ya no están. Por fin a las 12 h. en punto hago cumbre en el Pic Long (3.192 m.), vértice del macizo de Néouvielle - Pic Long.

Pic Long (3.192 m.). Al fondo las cumbres de: Vignemale, Garmo Negro, Infiernos, Gran Facha, Balaitus, Palas...

Desde la cima las vistas son espectaculares, sobre todo hacia el sur: macizo de La Munia, Monte Perdido, Cilindro, Torre de Marbore, el casco, brecha de Rolando, Taillón, Gabietos... Hacia el oeste Vignemale, Garmo Negro, Infiernos, Gran Facha, Balaitus, Palas... Allí arriba paro a comer y me tiro más de media hora. Aparece una familia de cabras que quieren que comparta con ellas mi almuerzo. Pero no se cortan ni un pelo, se acercan sin ningún tipo de temor, ni de respeto. Este es uno de los dos momentos de descanso que tendré durante toda la jornada.

Acompañado en cumbre.

Macizo del monte Perdido desde el Pic Long.

Desde cumbre observo la cresta que me tocara recorrer, pero también el cordal que sale del Pic Long hacia el norte. Este es el cresterío donde se ubican los 2 tresmiles del macizo que en principio no tenía que subir. El Maubic se ve fácil de hoyar, sin  dificultades técnicas, el otro (la aiguille Tourrat) no se ve tan claro. Pero me veo muy bien de fuerzas y también llevo un buen tiempo. Así que como en cumbre tengo algo de cobertura consulto en Internet las reseñas de los 2 tresmiles y decido que si al llegar al Maou voy motivado me acercare a subirlos y luego volveré al collado del Cap de Long para continuar con el plan inicial y atacar el Pic Lentilla.

Cabra en la cumbre del Pic Long. Al fondo las cumbres d’Estaragne, Campbieil y Lentilla.

Emprendo la bajada por terreno inestable y con una concatenación de destrepes. Desciendo por la vertiente norte del cresterío. Paso por un collado donde hay unos cordinos para montar cuerda si se quiere bajar hacia el antiguo glaciar que se situaba en la vertiente norte. Pero yo no lo haré.

Pic Badet y falsa aiguille Badet desde la cresta.

Para afrontar los siguientes tresmiles iré al principio por cresta, pero luego avanzare por su derecha, por terreno muy suelto e incomodo donde no se puede bajar la guardia en ningún momento.
Trepo sin problemas a la Aiguille Badet (3.135 m.), sexto tresmil de la jornada.

Aiguille Badet (3.135 m.). Al fondo el Pic Long.

Desde allí bajo por la derecha de la cresta para avanzar hasta situarme justo debajo del Pic Badet. Por una canal que intuyo que saldrá muy cerca de cumbre empiezo a trepar. Cuando estoy casi arriba, y después de salvar alguna zona con bloques muy sueltos, me detengo ante un paredón. Puedo intentar subir por aquí pero es un paso muy comprometido, con una caída importante y voy solo. Así que decido dar media vuelta y bajar para continuar flanqueado por la derecha de la cresta. Más adelante por otra canal más abierta vuelvo a apostar, pero por esta si alcanzo la cresta, y a escasos metros de la cumbre del Pic Badet (3.160 m.). Paso justo por encima de la salida de la primera canal que tomé y que tuve que recular, y tuve buen ojo, pues salía prácticamente en la misma cumbre.

Pic Badet (3.160 m.). Al fondo el Pic Long.

Disfruto de las panorámicas desde el Pic Badet. Este me ha hecho luchar más de la cuenta, por eso se disfruta más desde su cumbre. A la hora de continuar valoro el terreno que tengo por delante. Decido seguir por la cresta, porque la ladera norte por la que he avanzado hasta aquí no era precisamente un camino de rosas.

Cumbres de Campbieil y Lentilla, atrás asoman otras cumbres, entre ellas el Posets.

La cresta es bastante cómoda, aunque existen algunos destrepes en los que hay buen patio y hay que estar al loro. Ahora tengo una larga cresta pero fácil. Por este tramo me cruzo con las 2 únicas personas que veré en todo el día. Son dos chicas con las que nos saludamos en francés e intentamos entendernos un poco. Cuando llevamos un ratito entendiéndonos de aquellas maneras, nos damos cuenta que los tres hablamos castellano. Je je je. Debe ser el déficit de oxígeno.

Llegando al Pic Maou .

Sigo con el largo descenso por la cresta hasta un collado donde tengo el Maou a un tiro de piedra. Una trepada por una roca blanca y compacta, que contrasta con el terreno descompuesto y de tonos pardos que iba siguiendo hasta ahora, me lleva de inmediato a la cumbre del Pic Maou (3.074 m.), el octavo del día.

Pic Maou (3.074 m.). Al fondo Pic Long y Pic Badet, y a la derecha el macizo del Néouvielle.

Desde cumbre bajo directamente en dirección al Pic Maubic. Me veo con fuerzas y muy motivado. Primero bajo por terreno agreste intentando buscar una zona con piedra fina para bajar más rápido y cómodo. Pero después voy flanqueando por la cara norte del Pic Badet intentando no perder demasiada altura. Así  alcanzo un lago situado donde se encontraba el antiguo glaciar de Pays Baché. La superficie del lago presenta una coloración extraña debido a la turbiedad de sus aguas.

Lago del glaciar de Pays Baché.

Desde aquí inicio la subida al Pic Maubic por encima de grandes bloques, algunos que se mueven al pisarlos. Todo ese tramo que vengo atravesando es la morrena que ha quedado como vestigio del antiguo glaciar. Del glaciar, ahora a finales de septiembre tan sólo queda un minúsculo nevero. Una verdadera lástima.
En un momento me planto en la cresta y camino unos escasos metros hacía el sur para alcanzar la 9° cumbre de la travesía: el Pic Maubic (3.058 m.). Desde allí se ve a vista de pájaro el Lac Tourrat, por el que he pasado esta mañana. Pero al sur se yergue majestuoso el Pic Long que eclipsa totalmente a esta cima secundaria.

Pic Maubic (3.058 m.). Justo debajo mío el Lac Tourrat.

Continuando por la cresta dirección norte voy hacia la Aiguille Tourrat. Primero avanzo por la cresta, pero después desciendo un poco para avanzar por la izquierda de ella, ya que es un terreno más favorable.
Avanzo teniendo que realizar varias trepadas. Más adelante trepo una chimenea que me lleva hasta la cresta, por la que sigo avanzando hasta alcanzar la Aiguille Tourrat (3.014 m.). La cresta se prolonga hasta el col Tourrat, y desde este collado se prolongará hasta el macizo del Néovielle. Pero esto será otro día.

Aiguille Tourrat (3.014 m.).

Me vuelvo por donde he venido, y antes de llegar al Pic Maubic comienzo a descender por un terreno con mucha pendiente y grandes bloques graníticos. Tengo que realizar varios destrepes. Luego busco un cordal que desciende desde el Pic Maubic y bajo por él hasta alcanzar el fondo de una vaguada.
El terreno hasta aquí ha sido muy incómodo, porque el avance es por una morrena. Vuelvo a subir una pendiente para pasar al barranco que desciende desde la Hourquette de Cap de Long. Luego bajo levemente y aquí cambia el terreno. El granito da paso a las pizarras y esquistos. A su vez el terreno se vuelve de repente cómodo.

Gourg de Cap de Long, al fondo el macizo del Néouvielle.

Alcanzo el llano situado bajo la Hourquette  de Cap de Long. En él no queda rastro de ningún nevero, tan solo dos pequeños lagos, que es el resto que queda del Gourg de Cap de Long. Desde aquí parte un cómodo sendero hacia el Pic Lentilla. Al iniciar la ascensión al Lentilla empiezo a notar el desgaste físico de toda la jornada, mi suerte es que tan sólo me queda una subida larga que es la del Pic Lentilla y además todo el terreno que me queda hasta la presa de Cap de Long es por senda cómoda.
Pues desde que deje el sendero al abandonar el Lac de Cap de Long hasta ahora, no he ido en ningún momento por sendero. La subida al Lentilla se me hace dura porque voy justo. Pero no me permito prácticamente ninguna parada, pues en cumbre parare a comer bien. Así, corono el Pic Lentilla (3.157 m.) y en cumbre disfruto de las panorámicas y de un buen ágape.

Pic Lentilla (3.157 m.). Al fondo el macizo de La Munia.

Pic Lentilla (3.157 m.). A mi izquierda el Pic Long y a mi derecha el macizo del Néouvielle.

La cumbre redondeada de esta cima, al igual que la vecina del Pic de Campbieil, contrastan con las escarpadas siluetas de las cumbres que he recorrido esta mañana. El Pic Lentilla tampoco está en la lista Buyse, pero las últimas mediciones si lo catalogan como tresmil.

Pic de Campbieil desde el Pic Lentilla.

La continuación hacia el Campbieil es por una cómoda senda que transcurre por una ancha cresta. Apenas existe desnivel, y en pocos minutos llego al duodécimo tresmil del día: el Pic de Campbieil (3.173 m.). Ya casi está. Desde aquí también hay buenas vistas de la cresta del Pic Long. Y hacia la vertiente sureste cae una pared casi vertical hacia el valle donde se encuentra la estación de esquí de Piau Engaly, donde Fernando Escartín vivió su jornada de gloria en el Tour de France.

Pic de Campbieil (3.173 m.). Al fondo la cresta Pic Log – Pic Badet.

Aprovecho para abrigarme, ya que sopla un airecillo fresco y el sol se va escondido. Y enseguida comienzo el descenso, porque para subir el Pic d’ Estaragne hay que bajar bastante desnivel ya que queda unos 170 m. más bajo. Ya doy por hecho el encadenamiento, pero todavía tendré alguna dificultad por delante.
La bajada transcurre por la cresta, teniendo siempre a vista la vertiginosa caída hacia el valle de Piau Engaly. Me encuentro con un destrepe por la vertiente de Piau Engaly. Me complica la existencia este paso a priori fácil, pero es que el hecho de que no me lo espero y el patio que tiene debajo complican las cosas.

Atractiva silueta del Pic d’Estaragne.

Luego a la derecha dejo unas atractivas cumbres que no alcanzan los 3.000 m. pero que poseen una belleza sin igual por su silueta recortada y su caída trasplomada hacia el valle de Piau Engaly. Si a esto le sumamos la graciosa luz del atardecer que en estos momentos la ilumina, tenemos como resultado una bucólica postal.
Una vez alcanzado el collado comienza la ascensión final al último tresmil del grupo del Pic Long. Por una inclinada pero cómoda senda, y lleno de emoción, alcanzo la cumbre del Pic d’Estaragne (3.006 m.). El encadenamiento está concluido. La alegría se apodera de mí. Me saco la foto de rigor e inicio el largo descenso hacia el Lac de Cap de Long.

Pic d’Estaragne (3.006 m.). El encadenamiento está concluido.

Tendré que apretar el paso para que la noche no me gane la carrera, pero quedan todavía 2 horas de luz y no creo que tenga problemas para llegar todavía de día.
La bajada se realiza por un sendero que desciende por el Valle d’Estaragne. Al principio por terreno más agreste y pedregoso y perdiendo mucha altitud. Más adelante entramos en la pradera y un riachuelo nos acompañara y adornara con sus pequeños saltos en fondo del valle.

Vistas desde el Pic Lentilla; vemos el Posets entre otras cumbres.

En la parte final del valle la pendiente se suaviza mucho y comienzan a aparecer algunos ejemplares de pino. Pronto llego a la carretera de ascenso al Lac de Cap de Long. Mientras que el arroyo continua hacia el Lac d’Oredon, yo tomare la carretera que tras un ascenso por varias curvas de herradura me lleva a la presa del Lac de Cap de Long, final de la ruta. A las 8.05 de la tarde termino la ruta. En total he invertido 12 h. 50 m. en recorrer 21.7 km. con un desnivel positivo acumulado de 2.300 m. y encadenando los 13 tresmiles del macizo del Pic Long. Según la lista Buyse solo 11 tresmiles, pero el número es lo de menos, la experiencia ha sido excelente.

Podéis ver y descargar el track de la ruta de encadenamiento de los 13 tresmiles del macizo del Pic Long en el siguiente enlace:

Vista del macizo del monte Perdido durante la ascensión al Pic Long.

De las fotos de todas las cumbres he sacado la hora de paso por cada una de ellas. Adjunto la hora de paso por los distintos lugares y por las cimas:

RUTA
7.15 Lac de Cap de Long (2.175 m.)
8.12 Riusseau de Cap de Long (2.250 m.)
9.00 Col Tourrat (2.604 m.)
9.25 Riusseau de Bugerret (2.410 m.)
9.45 Lac Tourrat (2.636 m.)
10.15 Inicio de la cresta (2.875 m.)
10.25 Cota en la Arete de Crabounouse (2.951 m.)
10.38 Pale de Crabounouse nord (3.016 m.)
10.44 Pale de Crabounouse (3.021 m.)
10.56 Pic de Bugarret (3.031 m.)
11.19 Dent d’Estibére Male (3.017 m.)
12.05 Pic Long (3.192 m.)
12.46 Fin del descanso
13.07 Aiguille de Badet (3.135 m.)
13.50 Pic Badet (3.160 m.)
14.16 Pic Maou (3.074 m.)
14.50 Lac du glacier de Pays Baché (2.845 m.)
13.16 Pic Maubic (3.058 m.)
13.38 Aiguille Tourrat (3.014 m.)
16.30 Gour de Cap de Long (2.845 m.)
17.08 Pic Lentilla (3.157 m.)
17.40 Fin del descanso
17.51 Pic Campbieil (3.173 m.)
18.32 Pic d’Estaragne (3.006 m.)
19.20 Vall d’Estaragne (2.190 m.)
19.45 Ctra. de lac de Cap de Long (2.079 m.)
20.05 Lac de Cap de Long (2.175 m.)

TOTAL: 21.3 km.  /  12 h. 50 m.  /  2.300 m. desnivel acumulado.

Lac d’Aumar.

Domingo 29. Pic Néouvielle.
El domingo todavía tengo fuerzas para ascender al Pic Néouvielle, icono de la reserva natural a la que da nombre. Para subir al Néouvielle dejo el coche en el Lac d’Aubert. Desde el lago, cruzo la presa y comienzo una suave subida por una leve pendiente, pero ya hacen aparición los primeros bloques de granito.

Lac d’Aubert, inicio de la ruta.

La senda asciende hacia el suroeste para buscar la barrera que forma la cresta de Barris d’Aubert. Al llegar a la cresta, esta se supera por un collado y se continúa por terreno más descompuesto. Aparecen los grandes bloques de granito y está será la tónica hasta alcanzar la cumbre. Bordeando por el norte unos contrafuertes vamos a buscar el antiguo Glaciar del Néouvielle, que nos queda más al oeste. Hoy veo a mucha gente a diferencia de ayer que solo me cruce con dos montañeras.
La subida por el antiguo glaciar no es más que un continuo subir bloques de diferentes tamaños de granito, pues avanzamos por la morrena. El recorrido por el glaciar lo realizo por su lateral este. Al final una sencilla trepada nos lleva a la cumbre del Néouvielle (3.091 m.). En 1 h. 50 min. desde el lago me he plantado en cumbre.

Pic Néouvielle (3.091 m.). Al fondo Pic Long, monte Perdido, Cilindro, Taillón, Vignemale…

En la cumbre las vistas son excelentes, ya que esta cima constituye una excelente atalaya. Hacia el norte se puede ver la zona de La Mongie y el Midi de Bigore entre otras cumbres. Hacia el este todo el conjunto de lagos destacando el d’Aubert y el de Cap de Long; y entre ambos la inconfundible silueta del escarpado Pic Ramoung.
Hacia el sur vemos todo un continuo de grandes cumbres pirenaicas. Del sureste al suroeste; Maladetas, Bachimala y Culfreda Posets, Eristes, La Munia, Macizo del Perdido, brecha de Rolando, Taillón y Gabietos, Vignemale, Garmo Negro, Infiernos, Gran Facha, Balaitus y Palas. ¡¡ Espectacular!!

Desde cumbre: Pic Badet, Pic Long, monte Perdido, Cilindro, brecha de Rolando y Taillón.

Me tiro media hora larga en cumbre disfrutando de las panorámicas y almorzando.
El descenso lo realizo por otro camino. Pues desciendo al antiguo glaciar y lo bordeo por su lateral oeste. Luego voy buscando el terreno más favorable e intentando no meterme en algún cortado donde no pueda bajar. Mi objetivo es alcanzar la orilla noroeste del Lac d’Aubert.

Pic Ramoung entre los lagos d’Aubert y de Cap de Long.

La bajada la realizo si seguir ninguna senda ni hitos, tan solo con un poco de intuición. Primero superando varios canchales y algunas zonas herbosas más cómodas. Luego desciendo por una canal con mucha inclinación y con algún resalte que destrepar. En algún momento no veo clara la bajada y pienso que me voy a meter en un cortado, pero finalmente resuelvo bien la situación para bajar hacia el Lac d’Aubert.

Lagos d’Aumar y d’Aubert durante el descenso.

Durante el descenso las vista que se tienen de los lagos d’Aubert y d’Aumar son excelentes. El lugar es encantador. En la reserva natural hay un buen número de lagos, muchos de ellos represados para aumentar su capacidad. Existen varios senderos que  enlazan los diversos lagos, por lo que se pueden realizar varios recorridos entre los lagos.
Por fin alcanzo la orilla noroeste del Lac d’Aubert. Lo bordeo por el norte por una zona con pendiente y pinar. Desde aquí se tiene una buena panorámica de todo el lago, y de las cumbres del Ramoung y el Néouvielle. Asciendo campo a través hasta alcanzar un amplio sendero que me lleva al Lac d’Aumar. Este lago es precioso, me acerco a verlo y desde allí continuo por el cómodo sendero hasta el aparcamiento del propio Lac d’Aubert.

Pic Ramoung y Pic Néouvielle desde el Lac d’Aubert.

Llego al aparcamiento del Lac d’Aubert, donde tengo el coche a las 13 h. 45 m. tras 8,3 Km. y 1.000 metros de desnivel positivo en los que he invertido 4 h. 40 m. Ahora comeré por la zona y toca volver a casa. Pero todavía pasare con el coche por la orilla sur del bonito Lac d’Aumar.

Podéis ver y descargar el track de la ruta en el siguiente enlace:
Los tiempos de paso son los siguientes:
9.05 Salida del Lac d’Aubert
10.55 Pic Néouvielle
11.30 Inicio descenso
1.45 Llegada al Lac d’Aubert
8.3 Km. 4 h. 40 m.

Lagos d’Aumar y d’Aubert.

Es muy recomendable la visita a la reserva del Néouvielle, tanto para montañeros como para simples amantes de la naturaleza. Pues existen tranquilas rutas de gran interés por todos los lagos de la zona, que son numerosos. Además de las ascensiones a las grandes cumbres de la zona.