Glaciar del Lenin peak.
Continúa desde aquí: 1ª parte. Expedición al Pico Lenin: Kirguistán
Lunes 20 de julio.
Ayer llegamos al Campo 1 de la compañía Ak-sai, situado a 4.400 m. de altitud. Es un campamento muy acogedor, no tenemos los mismos lujos que en el Campo base, pero prácticamente. Las tiendas son similares a las que teníamos en el Campo base, quizá un poco menos amplias, y no tienen enchufes ni luz eléctrica. No obstante son muy cómodas. El comedor está instalado en una gran carpa con el suelo de tierra, pero muy amplio y acogedor. En una mesa del comedor durante las horas que encienden el generador del campamento podemos cargar baterías, teléfonos, etc. En el tema del menú sí que se nota que aquí la variedad de comida es más reducida, pero aún así nos dan de comer de caliente 3 veces al día, que en el lugar donde estamos es todo un lujo. Los baños son posiblemente el único punto negativo del Campo 1, pues las letrinas huelen muy mal porque estos últimos días ha apretado el calor. Con el paso de los días y el descenso de las temperaturas estos aromas afortunadamente se suavizarán.
En los alrededores del Campo 1 algunos arroyos surcan las morrenas glaciares.
Las duchas difieren de las del Campo base, pero para mí tienen mucho más encanto, además el ir a lavarse aquí constituye un acto social, como en las antiguas termas de los romanos. Pues existe una tienda amplia con un caldero que se llena con el agua del río y se calienta con gas, y un segundo caldero con agua fría. Luego con unas palanganas nos mezclamos el agua fría y caliente al gusto. También podemos tirar agua fría a una piedra que hay en el caldero de agua caliente para que esta hierva y haga efecto baño turco o baño de vapor. Además, como había lista de espera nosotros íbamos en grupo a la ducha. Para mí tienen mucho encanto estas duchas. En este campo también tenemos un bar, no nos falta de nada; y un médico, aunque a mi casi me envenena en matasanos.
En el glaciar realizamos prácticas de encordamiento.
Pues el primer día en el Campo 1 realizamos por la mañana unas prácticas de encordamiento en glaciar. Algunos de los compañeros no lo habían practicado nunca, y también conviene unificar técnicas. El glaciar es inmenso, desciende directamente de la cumbre del Pico Lenin y llega prácticamente hasta el campo de cebollas. Por la tarde descansamos, como va a ser la tónica durante varios días que estaremos en el Campo 1.
Imágenes de un alud que pudimos ver esta mañana mientras realizábamos las maniobras en el glaciar:
Pascual, Alex y Daniel llegando a la cumbre del Yukhin peak
Martes 21 de julio.
Hoy subimos al Yukhin peak, mi primer cinco mil y el primero para muchos de nosotros. Para Alex, que tan solo cuenta con 10 años, va a ser una jornada histórica. Es una cumbre sencilla, pero no deja de ser un cinco mil. La ladera por la que se asciende es cara sur y está en la solana, por tanto no pisamos nada de nieve. Me recuerda, salvando las distancias, a la Grande Sassiere, en la Val d'Isère, en los Alpes franceses. Toda la ascensión la realizamos por un sendero. La primera parte es una ascensión de 300 metros positivos desde donde dominamos el Campo 1, luego superamos una loma mas llana donde pisamos algún pequeño nevero que todavía aguanta, y por último tenemos una fuerte rampa final con mucha pendiente pero en todo momento por sendero sin ninguna dificultad técnica y en la cual superamos 400 m. de desnivel.
El grupo en la cumbre del Yukhin peak (5.130 m.).
Por la noche nevó y el cielo estaba cerrado, pero poco a poco fue escampando y la mitad del equipo decidimos tirar para arriba para ver cómo evolucionaba la meteorología. Al llegar a la loma vimos que por arriba se iba despejando. Así que continuamos la ascensión. En la última rampa cada uno pusimos un ritmo, yo me sentí muy bien y tiré hacia la cumbre llegando el primero del grupo, señal de que mi cuerpo está aclimatando bien. En 1 hora y 24 minutos llegué desde el Campo 1 a la cima.
Colirrojo de Güldenstädt bajando del Yukhin peak.
Una vez en la cumbre Yukhin peak (5.130 m.) permanezco casi hora y media mientras llegan el resto de compañeros y luego mientras nos hacemos las fotos de cumbre e intercambiamos impresiones. Felicidad en las caras de los compañeros, para muchos de nosotros nuestros primer cinco mil. Luego un descenso rápido (43 minutos) hasta el Campo 1. Allí nos espera una merecida comida y una tarde de descanso.
En la cumbre del Yukhin peak.
Miércoles 22 de julio.
Otro día de descanso activo que aprovecho para dar un paseo por la mañana con Daniel, Alex y Eugeni Jr. Haremos hora y media de caminata por los alrededores del Campo 1. Salimos del campamento y vamos hacia un lago que se encuentra hacia el norte. Desde allí continuamos hacia el norte, directos al frente de un glaciar. Toda esta zona está ocupada por morrenas del glaciar, compuestas por cantos y sedimentos. En el frente del glaciar vemos un meandro que ha excavado el agua en la base del hielo y que forma un pequeño cañón. Bonito de ver.
Lago situado cerca del Campo 1.
Luego volvemos hacia el Campo 1 pero desviándonos hacia el este para subir a un pequeño montículo sobre la morrena del glaciar. Le llamaré Pico de Topol Camp por su proximidad al campo. Su altitud es de 4.445 m. y esta loma si se puede considerar una cumbre teniendo en cuenta su prominencia y su aislamiento de otras cumbres. Así que otro cuatro mil a la saca.
Pequeño cañón excavado en el hielo del glaciar.
Los compañeros que ayer no subieron al Yukhin peak lo hacen hoy. Así los 23 del equipo hemos subido al Yukhin peak. Para algunos, como Pedro, Gonzalo, Claudia, Daniel y Alex, el objetivo de la expedición ya está alcanzado. Para otros esto solo está empezando. Otra tarde de descanso en el Campo 1, dedicándola a la ducha, la siesta, la tertulia con los compañeros y hasta alguna partida de ajedrez.
Frente del glaciar que visitamos está mañana.
Jueves 23 de julio.
Hoy nos despedimos de los compañeros que venían solo a hacer el trekking. Me despido de Alex y Daniel, pero sé que pronto nos veremos. Hemos compartido unos días muy guays. Luego vamos a dar un paseo con Eugeni Jr. por los alrededores del Campo 1. Hoy nos dirigimos a la lengua glaciar situada al suroeste del campo, la cruzamos y buscamos la cresta noreste que baja del "Pico del 30º aniversario de la RSS de Uzbekistán", una cumbre que supera los 5.500 m.
Eugeni cruzando los arroyos que surcan el hielo del glaciar.
Subimos por la arista hasta alcanzar la cota 4.630 m. Aquí observamos los glaciares que nos rodean, es un paisaje soberbio. Luego volvemos por la misma ruta hasta el Campo 1. En total hemos invertido 1 h. 20 min. en esta rutilla.
Desde la arista se puede contemplar la inmensidad del glaciar del Lenin peak.
Mañana comienza la ascensión de verdad, hasta ahora todo ha sido un calentamiento, un juguete. Vamos a ascender a los campos de altura para pasar varias noches y continuar con nuestra aclimatación. Por fin vamos a tocar nieve. Así que por la tarde lo dejamos todo preparado, ya que mañana ya toca madrugar.
Así está el Campo 1 por la mañana tras una noche de tormenta.
Viernes 24 de julio.
Hoy subimos del Campo 1 al Campo 2, va a resultar una jornada dura.
El día comienza muy mal para mí, a las 5 hemos quedado para salir. Yo confío en el despertador de mi compañero de tienda y no me pongo alarma. Cuesta salir del saco hoy, no me encuentro en mi prime. Tras los preparativos me planto en la carpa comedor y para mi sorpresa están ya todos los compañeros del grupo esperando, pues son ya las 5. Mi otra sorpresa es el desayuno, que estaba confiado en que iba a ser como los de los días anteriores, un desayuno bien contundente, pero no es así. Hay cafés y tés calientes y algunas pasas y dátiles para mi decepción. Para más inri tengo que ir al rio a cargar agua, y mientras tengo al resto del grupo esperando, cosa que me pone muy nervioso. Este estrés matinal me desgasta mucho, no me gusta que me estén esperando, encima tanta gente.
Amanece en el glaciar.
Finalmente arrancamos a las 5.30 de la mañana, el grueso del grupo ha salido un poco antes, y pronto nos reagrupamos. Primero avanzamos por morrena y más adelante cruzamos algunos arroyos para ya adentrarnos en el glaciar y pisar puro hielo. Aquí ya ha amanecido, el día se presenta nublado, y en estos momentos hay una luz muy bonita que ilumina el glaciar y a nosotros avanzando sobre él.
El día está cerrado, pero durante la travesía por el glaciar la estampa es realmente bella.
Más adelante comienzan las cuerdas fijas y algún que otro resalte, por lo que nos ponemos los crampones y nos encordamos, yo voy cerrando cordada con Daniel Oury, Pascual y Jesús. Superamos algunas cuerdas fijas muy sencillas y aquí te das cuenta de lo explotada que tienen esta montaña. Pues los mínimos obstáculos se encuentran asegurados para hacer la ascensión accesible a un gran público sin experiencia en alta montaña.
Las luces del alba iluminan nuestros pasos junto a un arroyo que fluye sobre el glaciar.
Ganeko esta mañana por el glaciar.
Superamos una zona de seracs y grandes grietas espectaculares, esta es probablemente la zona más bella de la jornada. También aparecen algunas escaleras para superar grietas. En todo momento la huella está muy marcada, podríamos decir que es casi una autopista, lo que facilita nuestro avance. Pese a no encontrarme muy fino esta mañana, si que saco la cámara para inmortalizar estás estampas tan espectaculares.
El Matas ascendiendo junto a unos seracs.
Miguel cruzando las grietas.
Sale el sol y continuamos por zonas de nieve más tendidas pero siempre con la huella muy marcada y sin parar de ascender. Las 4 cordadas que hemos formado nuestro grupo se van separando, quedando la nuestra la última. Se divisa la cumbre del Lenin, y poco a poco, agotados por la ascensión y la falta de oxígeno, vamos superando metros. Creo que mis compañeros también van justos, no soy el único.
El cielo comienza a despejarse mientras no paramos de ascender.
Finalmente superamos una collada y aparece ante nosotros el circo donde se sitúa en Campo 2, para alegría de la cordada. Aún nos quedarán unos metros que se hacen eternos, sorteando algunas grietas y lanzando algún que otro jadeo para alcanzar las tiendas del Campo 2. A nosotros nos ha costado casi 7 horas y media llegar desde el Campo 1. Las otras cordadas ya han llegado y se han instalado. Creo que prácticamente todos los compañeros estamos bastante cansados, se nota mucho la falta de oxígeno.
Las tiendas inferiores del Campo 2 están montadas sobre la nieve.
Rubén, mi compañero de tienda ha elegido una tienda que está muy mal ubicada, y eso que ha estado picando en la nieve para hacer más acogedor el emplazamiento. Aún así decidimos cambiarnos a una zona más llana, donde nos indica el jefe de campo, por llamarlo de alguna manera. Este personaje trabaja para la empresa con la cual tenemos contratados los campamentos, pero no hace la intención de ayudarnos. Después de picar, e instalarnos en una zona de nieve, nos damos cuenta que estamos dentro de un charco y comienza a mojarse la tienda por dentro. Después de llegar al Campo 2 lo único que quieres es comer y descansar, pero nosotros vamos a tener una tarde bastante movida, con el consiguiente cabreo. Finalmente, a las 6 de la tarde, y con la ayuda de nuestros compañeros conseguimos allanar una zona pedregosa donde pasaremos una incómoda noche. Pues la tienda está instalada en una gran pendiente con lo que continuamente nos caemos hacia la pared inferior de la tienda, consiguiendo mal dormir unas horas.
A la mañana siguiente en el Campo 2.
La verdad que estamos muy decepcionados con la empresa que gestiona nuestra expedición. No pagas para tener esta desagradable experiencia en momentos tan importantes para el descanso y el buen resultado de una expedición de estas características. Podemos decir que esta tarde apenas hemos descansado, más bien hemos hecho un par de mudanzas.
Sábado 25 de julio.
Hoy toca descanso en el Campo 2. Voy a relatar algunas anécdotas del día. La más desagradable es que se nos quema un saco en la tienda mientras cocinamos. Aunque lo arreglamos rápido y podemos reparar el saco, la tienda queda como si hubiéramos desplumado a alguien. En cuanto nos movemos cuesta arriba para ir a por agua, o para hacer cualquier cosa, notas inmediatamente el cansancio por la altitud. El cagadero está situado en medio de una tartera, así que tenemos que ir con ojo de no rodar ladera abajo con los pantalones por los tobillos.
Nuestro grupo avanza por el glaciar.
Con el cuerpo así-asá pasamos el día lo mejor posible. Por la tarde Mariano y David suben hacia el Campo 2.5, pero el resto del grupo preferimos guardar fuerzas para mañana. Aunque notemos malestar, nuestro cuerpo va haciendo faena y se va ajustando para vivir a estas altitudes.
Iniciando la ascensión con el Campo 2 debajo nuestro y el Lenin peak al fondo.
Domingo 26 de julio.
Día de ascenso hasta el Campo 3, situado a 6.100 m. Salimos con el sol ya bien arriba para evitar el frío, pues tenemos todo el día para ascender. Ahora el paso debe adecuar a nuestra respiración, porque a cada paso notamos el déficit de oxígeno. Nada más salir del campamento ya tenemos una buena rampa ante nosotros. En un descanso que hace el camino podemos contemplar una bonita zona con un escape de hielo y algunas estalactitas.
Los alpinistas avanzan por la loma nevada hacia el Campo 3.
La pendiente no mengua. Tomamos una huella que evita pasar por el Campo 2.5 y sube más directo hacia el Campo 3. Aquí ya suaviza la pendiente y avanzamos por una ancha loma. De vez en cuando hacemos alguna parada para tomar aíre y beber o comer algo, pero interesa coger un ritmo suave y no hacer muchas paradas.
Dejamos al fondo el Campo 2.5. Se trata de un campamento intermedio entre el 2 y el 3 que nosotros no utilizaremos.
Más adelante llegamos a la larga y dura ladera final que nos dejará en el Campo 3. Llevamos ya mucho tiempo viendo el duro repecho, pero hasta que no lo subimos no nos damos cuenta de lo largo que se nos hace. Tras 3 horas y media desde que hemos partido del Campo 2, llegamos a las primeras tiendas del Campo 3. Porque las tiendas no se ven hasta que estás encima de ellas, hasta que estás a 3 metros. Pero nos alegramos de llegar por fin al campamento.
Por fin estamos en el Campo 3. La pequeña cumbre de la derecha es el Razdelnaya peak.
Al llegar al campo 3 me coge un fuerte dolor de cabeza y me cuesta mucho recuperarme. Es el momento más duro de toda la expedición para mí. Solo puedo permanecer tumbado en la tienda y cargar con mí cruz. Por la tarde al estar un poco mejor salgo de la tienda y me encuentro a Nico que se va a dar un paseo, voy con él, creo que me irá bien. Las vistas desde el Campo 3 son espectaculares, una maravilla de la naturaleza, que afortunados somos de poder estar aquí y disfrutar de ello. Lo que es un corto paseo nos lleva finalmente hasta la cima del Razdelnaya peak, que con 6.148 m. de altitud es mi primer seis mil. Esta cumbre es una pequeña elevación situada muy cerca del campamento, a escasos 10 minutos, pero está catalogado como una cumbre. Y para algunos de mis compañeros es el objetivo de su expedición, por tanto hay que felicitarles. Algunos compañeros, también los que no pretenden ascender al Pico Lenin, se bajan a dormir al Campo 2.
Cumbre del Razdelnaya peak, a 6.148 m. sobre el nivel del mar.
Por la tarde deshacemos nieve para poder obtener agua, cenamos e intentamos descansar. Por la noche, dentro de la tienda, el empañamiento que hay en el techo y las paredes de la tienda se congela y forma escarcha. Con el viento esta escarcha va cayendo sobre los sacos, como si nevara. Pasamos una mala noche, como es normal a estas cotas, pero conseguimos descansar aunque a trozos. Evidentemente el cuerpo humano no está preparado para vivir a esta altitud. Estamos luchando contra los propios límites humanos.
Derritiendo nieve para poder hidratarnos.
En un momento de la noche, sobre la 1 de la madrugada, salgo a orinar y mis ojos contemplan una estampa inolvidable: el cielo está despejado y repleto de estrellas, una gran cantidad de montañas blancas se ven en todas direcciones, y hacia el sureste la arista que sube hacia el Lenin peak está iluminada por los frontales de los alpinistas que ya han salido camino de la cumbre.
Por la noche, durante mis desvelos, voy calculando los días que quedan y el planning que tenemos previsto. Llego a la triste conclusión que creo que no me dará tiempo a subir a cumbre y llegar al aeropuerto. Pues yo tengo el billete de vuelta justo un día antes que el resto de mis compañeros y no puedo apurar mis días tanto como ellos.
Arista que desciende desde el Lenin peak vista desde el Campo 3.
Así, con esta reflexión y luchando contra la falta de oxígeno, a 6.100 m. de altitud, paso una noche de perros. Mi compañero Rubén, ha sido un gran apoyo en estos duros momentos. Él ha descansado algo más que yo, y se encuentra mejor aclimatado y muy motivado. Rubén se encuentra con fuerzas para emprender la ascensión al Lenin peak, pero el resto de compañeros no lo estamos, por lo que decide no intentarlo en solitario.
Lo que sigue a continuación lo podréis leer en la tercera y última parte de esta crónica.
Continuara…
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