21 de set. 2026

Expedición al Pico Lenin: Kirguistán (julio - agosto de 2026) 2ª PARTE

 

Glaciar del Lenin peak.


Continúa desde aquí: 1ª parte. Expedición al Pico Lenin: Kirguistán


Lunes 20 de julio.

Ayer llegamos al Campo 1 de la compañía Ak-sai, situado a 4.400 m. de altitud. Es un campamento muy acogedor, no tenemos los mismos lujos que en el Campo base, pero prácticamente. Las tiendas son similares a las que teníamos en el Campo base, quizá un poco menos amplias, y no tienen enchufes ni luz eléctrica. No obstante son muy cómodas. El comedor está instalado en una gran carpa con el suelo de tierra, pero muy amplio y acogedor. En una mesa del comedor durante las horas que encienden el generador del campamento podemos cargar baterías, teléfonos, etc. En el tema del menú sí que se nota que aquí la variedad de comida es más reducida, pero aún así nos dan de comer de caliente 3 veces al día, que en el lugar donde estamos es todo un lujo. Los baños son posiblemente el único punto negativo del Campo 1, pues las letrinas huelen muy mal porque estos últimos días ha apretado el calor. Con el paso de los días y el descenso de las temperaturas estos aromas afortunadamente se suavizarán.


En los alrededores del Campo 1 algunos arroyos surcan las morrenas glaciares.


Las duchas difieren de las del Campo base, pero para mí tienen mucho más encanto, además el ir a lavarse aquí constituye un acto social, como en las antiguas termas de los romanos. Pues existe una tienda amplia con un caldero que se llena con el agua del río y se calienta con gas, y un segundo caldero con agua fría. Luego con unas palanganas nos mezclamos el agua fría y caliente al gusto. También podemos tirar agua fría a una piedra que hay en el caldero de agua caliente para que esta hierva y haga efecto baño turco o baño de vapor. Además, como había lista de espera nosotros íbamos en grupo a la ducha. Para mí tienen mucho encanto estas duchas. En este campo también tenemos un bar, no nos falta de nada; y un médico, aunque a mi casi me envenena en matasanos.


En el glaciar realizamos prácticas de encordamiento.


Pues el primer día en el Campo 1 realizamos por la mañana unas prácticas de encordamiento en glaciar. Algunos de los compañeros no lo habían practicado nunca, y también conviene unificar técnicas. El glaciar es inmenso, desciende directamente de la cumbre del Pico Lenin y llega prácticamente hasta el campo de cebollas. Por la tarde descansamos, como va a ser la tónica durante varios días que estaremos en el Campo 1.

Imágenes de un alud que pudimos ver esta mañana mientras realizábamos las maniobras en el glaciar:



Pascual, Alex y Daniel llegando a la cumbre del Yukhin peak


Martes 21 de julio.

Hoy subimos al Yukhin peak, mi primer cinco mil y el primero para muchos de nosotros. Para Alex, que tan solo cuenta con 10 años, va a ser una jornada histórica. Es una cumbre sencilla, pero no deja de ser un cinco mil. La ladera por la que se asciende es cara sur y está en la solana, por tanto no pisamos nada de nieve. Me recuerda, salvando las distancias, a la Grande Sassiere, en la Val d'Isère, en los Alpes franceses. Toda la ascensión la realizamos por un sendero. La primera parte es una ascensión de 300 metros positivos desde donde dominamos el Campo 1, luego superamos una loma mas llana donde pisamos algún pequeño nevero que todavía aguanta, y por último tenemos una fuerte rampa final con mucha pendiente pero en todo momento por sendero sin ninguna dificultad técnica y en la cual superamos 400 m. de desnivel.


El grupo en la cumbre del Yukhin peak (5.130 m.).


Por la noche nevó y el cielo estaba cerrado, pero poco a poco fue escampando y la mitad del equipo decidimos tirar para arriba para ver cómo evolucionaba la meteorología. Al llegar a la loma vimos que por arriba se iba despejando. Así que continuamos la ascensión. En la última rampa cada uno pusimos un ritmo, yo me sentí muy bien y tiré hacia la cumbre llegando el primero del grupo, señal de que mi cuerpo está aclimatando bien. En 1 hora y 24 minutos llegué desde el Campo 1 a la cima.


Colirrojo de Güldenstädt bajando del Yukhin peak.


Una vez en la cumbre Yukhin peak (5.130 m.) permanezco casi hora y media mientras llegan el resto de compañeros y luego mientras nos hacemos las fotos de cumbre e intercambiamos impresiones. Felicidad en las caras de los compañeros, para muchos de nosotros nuestros primer cinco mil. Luego un descenso rápido (43 minutos) hasta el Campo 1. Allí nos espera una merecida comida y una tarde de descanso.


En la cumbre del Yukhin peak.


Miércoles 22 de julio.

Otro día de descanso activo que aprovecho para dar un paseo por la mañana con Daniel, Alex y Eugeni Jr. Haremos hora y media de caminata por los alrededores del Campo 1. Salimos del campamento y vamos hacia un lago que se encuentra hacia el norte. Desde allí continuamos hacia el norte, directos al frente de un glaciar. Toda esta zona está ocupada por morrenas del glaciar, compuestas por cantos y sedimentos. En el frente del glaciar vemos un meandro que ha excavado el agua en la base del hielo y que forma un pequeño cañón. Bonito de ver.


Lago situado cerca del Campo 1.


Luego volvemos hacia el Campo 1 pero desviándonos hacia el este para subir a un pequeño montículo sobre la morrena del glaciar. Le llamaré Pico de Topol Camp por su proximidad al campo. Su altitud es de 4.445 m. y esta loma si se puede considerar una cumbre teniendo en cuenta su prominencia y su aislamiento de otras cumbres. Así que otro cuatro mil a la saca.


Pequeño cañón excavado en el hielo del glaciar.


Los compañeros que ayer no subieron al Yukhin peak lo hacen hoy. Así los 23 del equipo hemos subido al Yukhin peak. Para algunos, como Pedro, Gonzalo, Claudia, Daniel y Alex, el objetivo de la expedición ya está alcanzado. Para otros esto solo está empezando. Otra tarde de descanso en el Campo 1, dedicándola a la ducha, la siesta, la tertulia con los compañeros y hasta alguna partida de ajedrez.


Frente del glaciar que visitamos está mañana.


Jueves 23 de julio.

Hoy nos despedimos de los compañeros que venían solo a hacer el trekking. Me despido de Alex y Daniel, pero sé que pronto nos veremos. Hemos compartido unos días muy guays. Luego vamos a dar un paseo con Eugeni Jr. por los alrededores del Campo 1. Hoy nos dirigimos a la lengua glaciar situada al suroeste del campo, la cruzamos y buscamos la cresta noreste que baja del "Pico del 30º aniversario de la RSS de Uzbekistán", una cumbre que supera los 5.500 m.


Eugeni cruzando los arroyos que surcan el hielo del glaciar.


Subimos por la arista hasta alcanzar la cota 4.630 m. Aquí observamos los glaciares que nos rodean, es un paisaje soberbio. Luego volvemos por la misma ruta hasta el Campo 1. En total hemos invertido 1 h. 20 min. en esta rutilla.


Desde la arista se puede contemplar la inmensidad del glaciar del Lenin peak.


Mañana comienza la ascensión de verdad, hasta ahora todo ha sido un calentamiento, un juguete. Vamos a ascender a los campos de altura para pasar varias noches y continuar con nuestra aclimatación. Por fin vamos a tocar nieve. Así que por la tarde lo dejamos todo preparado, ya que mañana ya toca madrugar.


Así está el Campo 1 por la mañana tras una noche de tormenta.


Viernes 24 de julio.

Hoy subimos del Campo 1 al Campo 2, va a resultar una jornada dura.

El día comienza muy mal para mí, a las 5 hemos quedado para salir. Yo confío en el despertador de mi compañero de tienda y no me pongo alarma. Cuesta salir del saco hoy, no me encuentro en mi prime. Tras los preparativos me planto en la carpa comedor y para mi sorpresa están ya todos los compañeros del grupo esperando, pues son ya las 5. Mi otra sorpresa es el desayuno, que estaba confiado en que iba a ser como los de los días anteriores, un desayuno bien contundente, pero no es así. Hay cafés y tés calientes y algunas pasas y dátiles para mi decepción. Para más inri tengo que ir al rio a cargar agua, y mientras tengo al resto del grupo esperando, cosa que me pone muy nervioso. Este estrés matinal me desgasta mucho, no me gusta que me estén esperando, encima tanta gente.


Amanece en el glaciar.


Finalmente arrancamos a las 5.30 de la mañana, el grueso del grupo ha salido un poco antes, y pronto nos reagrupamos. Primero avanzamos por morrena y más adelante cruzamos algunos arroyos para ya adentrarnos en el glaciar y pisar puro hielo. Aquí ya ha amanecido, el día se presenta nublado, y en estos momentos hay una luz muy bonita que ilumina el glaciar y a nosotros avanzando sobre él.


El día está cerrado, pero durante la travesía por el glaciar la estampa es realmente bella.


Más adelante comienzan las cuerdas fijas y algún que otro resalte, por lo que nos ponemos los crampones y nos encordamos, yo voy cerrando cordada con Daniel Oury, Pascual y Jesús. Superamos algunas cuerdas fijas muy sencillas y aquí te das cuenta de lo explotada que tienen esta montaña. Pues los mínimos obstáculos se encuentran asegurados para hacer la ascensión accesible a un gran público sin experiencia en alta montaña.


Las luces del alba iluminan nuestros pasos junto a un arroyo que fluye sobre el glaciar.


Ganeko esta mañana por el glaciar.


Superamos una zona de seracs y grandes grietas espectaculares, esta es probablemente la zona más bella de la jornada. También aparecen algunas escaleras para superar grietas. En todo momento la huella está muy marcada, podríamos decir que es casi una autopista, lo que facilita nuestro avance. Pese a no encontrarme muy fino esta mañana, si que saco la cámara para inmortalizar estás estampas tan espectaculares.


El Matas ascendiendo junto a unos seracs.


Miguel cruzando las grietas.


Sale el sol y continuamos por zonas de nieve más tendidas pero siempre con la huella muy marcada y sin parar de ascender. Las 4 cordadas que hemos formado nuestro grupo se van separando, quedando la nuestra la última. Se divisa la cumbre del Lenin, y poco a poco, agotados por la ascensión y la falta de oxígeno, vamos superando metros. Creo que mis compañeros también van justos, no soy el único.


El cielo comienza a despejarse mientras no paramos de ascender.


Finalmente superamos una collada y aparece ante nosotros el circo donde se sitúa en Campo 2, para alegría de la cordada. Aún nos quedarán unos metros que se hacen eternos, sorteando algunas grietas y lanzando algún que otro jadeo para alcanzar las tiendas del Campo 2. A nosotros nos ha costado casi 7 horas y media llegar desde el Campo 1. Las otras cordadas ya han llegado y se han instalado. Creo que prácticamente todos los compañeros estamos bastante cansados, se nota mucho la falta de oxígeno.


Las tiendas inferiores del Campo 2 están montadas sobre la nieve.


Rubén, mi compañero de tienda ha elegido una tienda que está muy mal ubicada, y eso que ha estado picando en la nieve para hacer más acogedor el emplazamiento. Aún así decidimos cambiarnos a una zona más llana, donde nos indica el jefe de campo, por llamarlo de alguna manera. Este personaje trabaja para la empresa con la cual tenemos contratados los campamentos, pero no hace la intención de ayudarnos. Después de picar, e instalarnos en una zona de nieve, nos damos cuenta que estamos dentro de un charco y comienza a mojarse la tienda por dentro. Después de llegar al Campo 2 lo único que quieres es comer y descansar, pero nosotros vamos a tener una tarde bastante movida, con el consiguiente cabreo. Finalmente, a las 6 de la tarde, y con la ayuda de nuestros compañeros conseguimos allanar una zona pedregosa donde pasaremos una incómoda noche. Pues la tienda está instalada en una gran pendiente con lo que continuamente nos caemos hacia la pared inferior de la tienda, consiguiendo mal dormir unas horas.


A la mañana siguiente en el Campo 2.


La verdad que estamos muy decepcionados con la empresa que gestiona nuestra expedición. No pagas para tener esta desagradable experiencia en momentos tan importantes para el descanso y el buen resultado de una expedición de estas características. Podemos decir que esta tarde apenas hemos descansado, más bien hemos hecho un par de mudanzas.


Sábado 25 de julio.

Hoy toca descanso en el Campo 2. Voy a relatar algunas anécdotas del día. La más desagradable es que se nos quema un saco en la tienda mientras cocinamos. Aunque lo arreglamos rápido y podemos reparar el saco, la tienda queda como si hubiéramos desplumado a alguien. En cuanto nos movemos cuesta arriba para ir a por agua, o para hacer cualquier cosa, notas inmediatamente el cansancio por la altitud. El cagadero está situado en medio de una tartera, así que tenemos que ir con ojo de no rodar ladera abajo con los pantalones por los tobillos.


Nuestro grupo avanza por el glaciar.


Con el cuerpo así-asá pasamos el día lo mejor posible. Por la tarde Mariano y David suben hacia el Campo 2.5, pero el resto del grupo preferimos guardar fuerzas para mañana. Aunque notemos malestar, nuestro cuerpo va haciendo faena y se va ajustando para vivir a estas altitudes.


Iniciando la ascensión con el Campo 2 debajo nuestro y el Lenin peak al fondo.


Domingo 26 de julio.

Día de ascenso hasta el Campo 3, situado a 6.100 m. Salimos con el sol ya bien arriba para evitar el frío, pues tenemos todo el día para ascender. Ahora el paso debe adecuar a nuestra respiración, porque a cada paso notamos el déficit de oxígeno. Nada más salir del campamento ya tenemos una buena rampa ante nosotros. En un descanso que hace el camino podemos contemplar una bonita zona con un escape de hielo y algunas estalactitas.


Los alpinistas avanzan por la loma nevada hacia el Campo 3.


La pendiente no mengua. Tomamos una huella que evita pasar por el Campo 2.5 y sube más directo hacia el Campo 3. Aquí ya suaviza la pendiente y avanzamos por una ancha loma. De vez en cuando hacemos alguna parada para tomar aíre y beber o comer algo, pero interesa coger un ritmo suave y no hacer muchas paradas.


Dejamos al fondo el Campo 2.5. Se trata de un campamento intermedio entre el 2 y el 3 que nosotros no utilizaremos.


Más adelante llegamos a la larga y dura ladera final que nos dejará en el Campo 3. Llevamos ya mucho tiempo viendo el duro repecho, pero hasta que no lo subimos no nos damos cuenta de lo largo que se nos hace. Tras 3 horas y media desde que hemos partido del Campo 2, llegamos a las primeras tiendas del Campo 3. Porque las tiendas no se ven hasta que estás encima de ellas, hasta que estás a 3 metros. Pero nos alegramos de llegar por fin al campamento.


Por fin estamos en el Campo 3. La pequeña cumbre de la derecha es el Razdelnaya peak.


Al llegar al campo 3 me coge un fuerte dolor de cabeza y me cuesta mucho recuperarme. Es el momento más duro de toda la expedición para mí. Solo puedo permanecer tumbado en la tienda y cargar con mí cruz. Por la tarde al estar un poco mejor salgo de la tienda y me encuentro a Nico que se va a dar un paseo, voy con él, creo que me irá bien. Las vistas desde el Campo 3 son espectaculares, una maravilla de la naturaleza, que afortunados somos de poder estar aquí y disfrutar de ello. Lo que es un corto paseo nos lleva finalmente hasta la cima del Razdelnaya peak, que con 6.148 m. de altitud es mi primer seis mil. Esta cumbre es una pequeña elevación situada muy cerca del campamento, a escasos 10 minutos, pero está catalogado como una cumbre. Y para algunos de mis compañeros es el objetivo de su expedición, por tanto hay que felicitarles. Algunos compañeros, también los que no pretenden ascender al Pico Lenin, se bajan a dormir al Campo 2.

Cumbre del Razdelnaya peak, a 6.148 m. sobre el nivel del mar.


Por la tarde deshacemos nieve para poder obtener agua, cenamos e intentamos descansar. Por la noche, dentro de la tienda, el empañamiento que hay en el techo y las paredes de la tienda se congela y forma escarcha. Con el viento esta escarcha va cayendo sobre los sacos, como si nevara. Pasamos una mala noche, como es normal a estas cotas, pero conseguimos descansar aunque a trozos. Evidentemente el cuerpo humano no está preparado para vivir a esta altitud. Estamos luchando contra los propios límites humanos.


Derritiendo nieve para poder hidratarnos.


En un momento de la noche, sobre la 1 de la madrugada, salgo a orinar y mis ojos contemplan una estampa inolvidable: el cielo está despejado y repleto de estrellas, una gran cantidad de montañas blancas se ven en todas direcciones, y hacia el sureste la arista que sube hacia el Lenin peak está iluminada por los frontales de los alpinistas que ya han salido camino de la cumbre.

Por la noche, durante mis desvelos, voy calculando los días que quedan y el planning que tenemos previsto. Llego a la triste conclusión que creo que no me dará tiempo a subir a cumbre y llegar al aeropuerto. Pues yo tengo el billete de vuelta justo un día antes que el resto de mis compañeros y no puedo apurar mis días tanto como ellos.


Arista que desciende desde el Lenin peak vista desde el Campo 3.


Así, con esta reflexión y luchando contra la falta de oxígeno, a 6.100 m. de altitud, paso una noche de perros. Mi compañero Rubén, ha sido un gran apoyo en estos duros momentos. Él ha descansado algo más que yo, y se encuentra mejor aclimatado y muy motivado. Rubén se encuentra con fuerzas para emprender la ascensión al Lenin peak, pero el resto de compañeros no lo estamos, por lo que decide no intentarlo en solitario.

Lo que sigue a continuación lo podréis leer en la tercera y última parte de esta crónica.


Continuara…


11 de set. 2026

Expedición al Pico Lenin: Kirguistán (julio - agosto de 2026) 1° PARTE

 

Llanura glaciar donde se asienta el Campo base.


En la cordillera Trans-Alaï, en los confines de las montañas del Pamir, en la línea que marca la frontera entre Tayikistán y Kirguistán, se alza imponente una cumbre que alcanza los 7.134 m. de altitud: el pico Lenin. Esta destacada cumbre se sitúa entre las 120 más altas de la Tierra y, por superar la cifra de los 7.000 metros de altitud su ascensión constituye un objetivo para alpinistas del mundo entero.

Dentro de una expedición bajo el liderazgo de Mariano Frutos, me aventure a la ascensión de esta cumbre. Mi leitmotiv era tener una experiencia diferente en la montaña. Hoyar una cumbre de siete mil metros era algo nuevo para mí, pues por encima de los 4.167 m. que mide el Toubkal nunca había estado hasta este verano. La dificultad técnica de esta cumbre es escasa, pero aquí entra en juego un hándicap que no es habitual para mí: la aclimatación a la altitud, con la falta de oxígeno y las bajas presiones atmosféricas que ello conlleva. Así que iba a exponer mi cuerpo a unas condiciones extrañas para él. Un reto diferente.


El Pico Lenin al atardecer.


La expedición estaba formada por montañeros provenientes de todo el largo y ancho del estado español. En total éramos 23 personas, unos con el objetivo de ascender un pico de cinco mil metros, otros con la empresa de hoyar una cumbre de seis mil metros y unos pocos para alcanzar la cumbre culminante de la zona: el Pico Lenin. De entre todos los miembros de la expedición tan solo conocía a los gemelos Oury; Daniel y Miguel. Pero tras 3 semanas de convivencia y de tantos momentos compartidos la amistad y la camaradería fue creciendo y afianzándose entre nosotros.

Durante estas 3 semanas he ido redactando, en el descanso de mi tienda, un diario de expedición muy personal. Ahora he decidido compartirlo. Pero como es extenso lo voy a dividir en tres partes. Pero como una imagen vale más que mil palabras, también lo acompaño de algunas imágenes, gran parte de ellas captadas por mí.


Los caballos son un elemento de gran importancia para la cultura kirguís.


Como prefacio a esta expedición y para aclimatar, durante la última semana de junio estuve por el macizo del Monte Rosa, en los Alpes Peninos. Se trató de una travesía de seis días; pernoctando en 5 refugios de altura, incluyendo la capanna Regina Margherita, el refugio más alto de Europa situado a 4.554 m; y ascendiendo 13 cumbres de cuatro mil metros, entre ellas la punta Dufour o Dufourspitze (4.634 m.). Esta actividad la compartí con Iván y Valeria, a quien estoy muy agradecido por su invitación. Una gran travesía que merecería también una detallada crónica.


Tienda de frutas y verduras en la ciudad de Osh.


Ahora sí, si me acompañáis vamos a viajar a Kirguistán, a subir muy cerca del cielo.


Martes 14 de julio.

De mañana salgo de Castelló, dejo mi furgo en Viver, donde me junto con Daniel Oury. De allí pasamos por Teruel a recoger a Miguel Oury y directos a Madrid, al aeropuerto de Barajas.

En el aeropuerto vamos conociendo a algunos de nuestros compañeros de la expedición. Aunque somos 23, y no nos da la memoria para acordarnos de todos los nombres. El grupo está compuesto por: Mariano, David, Miguel, Daniel, Claudia, Ángela, Eugeni Sénior, Eugeni Junior, Pedro, Gonzalo, Ganeko, Nico, Matas, Rubén, Pascual, Daniel, Alex, José Manuel, Jesús, Cobos, Alberto, Jesús y Luis. Hoy tenemos jornada maratoniana de vuelos: primero Madrid - Estambul y tras 2 horitas para cenar en el aeropuerto de Estambul, vuelo hasta Osh, ya en Kirguistán.


Miércoles 15 de julio.

Llegamos a Kirguistán a primera hora de la mañana. Recordemos que la diferencia horaria con España es de 4 horas. Por ejemplo a las 10 de la mañana en Kirguistán, son las 6 de la mañana en España. Habiendo mal dormido durante los vuelos estamos medio zombis. Pasamos el control del pequeño aeropuerto y nos recogen unas furgonetas que aquí actúan a modo de autobuses para acercarnos a un hotel donde nos espera un gran recibimiento y un copioso desayuno.


En las tiendas de Osh podemos encontrar estos típicos panes de esta zona del mundo.


Del país no vamos a tener tiempo de ver nada, es una verdadera lástima porque siempre me gusta ver la realidad del país y un tener un mínimo intercambio cultural con los autóctonos. Aunque es cierto que lo que vemos de la ciudad de Osh desde el autobús no me llama demasiado la atención. Se nota la herencia comunista con una arquitectura muy rígida y poco espacio para el desarrollo artístico. También se deja notar la mayoría musulmana por las múltiples mezquitas que vemos. Lo más curioso que he visto en la cuidad es un mirador instalado sobre una gran montaña rocosa que domina la ciudad. También alguna plaza con una mezcla curiosa de estatuas de personajes de la época comunista mezclados con personajes que parecen kirguises por sus vestimentas similares a los mongoles.


Durante el viaje entre Osh y el Campo base no paramos de ver montañas y valles.


Después del desayuno las furgonetas nos llevaran hasta el campo base del Lenin peak. Es un trayecto de 6 horas. Durante el trayecto, además de dormir, nos da tiempo a visualizar por las ventanillas un país desconocido para los europeos, pero con grandes paisajes. La zona de Osh es más aburrida y con una vegetación más seca, tipo esteparia. Pero a medida que avanzamos nos adentramos en valles mas húmedos y el paisaje se presenta más abrupto. Haremos tres paradas en el camino para disfrutar de las vistas de las estribaciones mas norteñas de los Pamires, que es el sistema montañoso donde se engloba el Lenin peak. También disfrutamos de un picnic, que nos han preparado en el lugar donde desayunamos, junto con algunos regalos.


Campo base del Lenin peak.


A media tarde llegamos por fin al Campo base, situado en el valle Achik-Tash, en una zona de pastoreo donde abundan las yurtas kirguises. El Campo base está instalado en una amplia llanura de origen glaciar, sorteada de pequeños lagos y rodeada de enormes montañas. Y dominándolo todo el Lenin peak y algunas cumbres de más de 6.000 m. que lo acompañan. Ahora nos esperan unos días de aclimatación en el campo base.


Las marmotas abundan por este valle, pero estas presentan un pelaje más rojizo que las europeas.


Jueves 16 de julio.

El campo base es un auténtico hotelito para montañeros. Con una gran nave que sirve de comedor, bar y zona de descanso o reunión; con baños y duchas individuales; con una consigna para dejar material cuando subamos a los campos de altura; con un entorno ideal para dar pequeños paseos e incluso con una pequeña laguna donde poder practicar paddle surf. Todo un lujo. En cuanto a las habitaciones, nosotros dormimos en tiendas que tenían enchufes individuales y luz eléctrica. Son tiendas amplias equipadas con unos pallets que aíslan del suelo y colchonetas. Las tiendas son para 2, pero muy amplias. Yo me junté con Rubén, de Mallen, un pequeño pueblo de Zaragoza a los pies del Moncayo, que además es enfermero y técnico en emergencias. Haremos buenas migas.


Vistas del paso Puteshestvennikov y de el valle de Achik-Tash donde se sitúa el Campo base. Destacan los variados colores y matices que muestran las montañas que rodean al valle.


Hoy para abrir boca haremos una ruta que nos lleva desde el Campo base hacia el Campo 1, pero sin llegar a él. Tras atravesar una llanura abisal o el campo de cebollas, al cual llamamos así por la abundancia de unos bulbos similares a las cebollas, llegamos al pie de las montañas. Luego iniciamos una ascensión junto a un cañón con alguna vistosa cascada, para más adelante ganar un collado llamado Puteshestvennikov, Travellers Pass, o en castellano paso de los viajeros.


Desde el paso de los viajeros contemplamos el enorme glaciar del pico Lenin.


Esta pequeña sierra separa el cañón por el que subíamos del amplio glaciar del Lenin. Así que al llegar al collado vislumbramos el vasto glaciar y las cimas que lo rodean. Desde el collado algunos aún continuamos ascendiendo por la cresta sur. Ganamos algunos metros más para aclimatar, llegando a una pequeña ante cima en el cresterío situada a 4.290 m. Luego vuelta siguiendo nuestros pasos hasta el Campo base. Al final resultan unas 4 h. de actividad. Por la tarde descanso, aunque me doy un corto paseo desde el Campo base hasta un amplio cañón que forma el río principal que baja del glaciar del Lenin. Durante el paseo una niña Kirguís, de una familia de pastores, se me acerca para jugar conmigo. Ellas también tienen curiosidad por las personas de otras culturas.


Una niña kirguís tenía curiosidad por conocerme.


Viernes 17 de julio.

Hoy tenemos planeada otra ruta de ascenso a una cumbre de 4.800 m. de altitud, similar al Mont Blanc. La ascensión a esta cumbre está en el planning original de la expedición, pero no obstante los guías consideran que el estado de la nieve no es el óptimo y no quieren arriesgar. Por tanto no llevamos con nosotros el equipo de nieve. Esto es una de las pocas cosas de la expedición que me ha decepcionado. Creo que por las conversaciones que tuvimos con los compañeros no soy el único.


Vista del pico Kurumdy (6.6.14 m.) y el pico Lenin (7.134 m.) desde el Campo base.


Finalmente salimos del campo base y en sus cercanías visitamos el pequeño cementerio donde están enterradas las componentes de la primera cordada íntegramente femenina que conquisto la cumbre del Lenin peak. Luego todas sus componentes perecieron en el descenso. Desde allí, buscamos la artista norte del Pico Petrovsky. La cómoda senda que discurre por la cresta nos lleva, siempre en ascenso, por diferentes litologías con sus respectivos colores. Un autentico disfrute para la vista.


Varios bonitos lagos ocupan el fondo del valle Achik-Tash.


Ascenso por la arista norte del Pico Petrovsky.


Ascendemos hasta la cota 4.400 m., lugar donde aparece la nieve y es necesario el uso de equipo de nieve. Allí algunos compañeros intentan avanzar más, pero sin crampones y piolet es tarea difícil. Se nota en el ambiente la decepción por parte de algunos. Pero no voy a hacer más hincapié en este pequeño suceso que no debe enturbiar el desarrollo de la expedición, ya que nuestro guía Mariano ha estado a la altura demostrando su gran experiencia, gran conocimiento de este rincón del mundo y su buen hacer como guía.


A medida que ganamos altura las vistas sobre el valle y el Campo base son más espectaculares.


En la zona final antes de llegar a los primeros neveros superamos alguna sencilla trepada.


Paramos unos minutos para esperar a los compañeros mientras disfrutamos de las espectaculares vistas que se divisan desde aquí. A continuación bajamos por la cresta hasta un collado, a partir del cual bajaremos por una canal pedregosa en dirección este, hacia la llanura donde se encuentra el Campo base, nuestro fin de ruta. Así hemos hecho una ruta de 3 h. 40 min. continuando con nuestra aclimatación.


Disfrutando de estos formidables paisajes del Pamir.


Descendiendo por la arista norte, que está salpicada por singulares gendarmes.


Por la tarde me voy con Daniel y su hijo Alex a dar un paseo por los alrededores del Campo base y con intención de darnos un baño en alguno de los bellos lagos de la zona. Pero como cosa del destino, acabamos conociendo a una familia kirguís que están pasando la temporada estival en una típica yurta kirguís. Nos hacemos fotos, intercambiamos alimentos e incluso acabamos bailando con las mujeres kirguises. Toda una experiencia, y además uno de los pocos momentos del viaje en los que nos relacionamos con los locales.


Junto a una familia kirguís y su yurta.


Sábado 18 de julio.

Hoy toca descanso general, aunque con opción a realizar un paseo por la zona. Con Daniel y Alex otra vez, decidimos hacer una ascensión a una cumbre de cuatro mil metros. Compartimos la ruta con los compañeros pero finalmente nadie más se anima. Saliendo del Campo base nos dirigimos al cañón del rio que baja del glaciar del Lenin. Seguimos el cañón rio abajo hasta un gran puente que cruzamos para ascender al Buaisha yurt camp, otro gran campo de Yurtas para alojar a senderistas. Continuamos hasta el Tulpar Lake, donde nos bañamos. Las aguas están bastante frías, pero la musculatura agradece el baño. Más adelante vemos 4 auto caravanas con matrícula europea, deben estar haciendo un gran viaje, quizá la vuelta al mundo.


Bajando hacia el cañón.


En el Buaisha yurt camp saludamos a unos terneros.


Tras dejar atrás el gran lago, iniciamos la ascensión al Panorama peak (4.130 m.). Primero avanzamos sin camino, ya que el track que llevamos además de dar mucha vuelta desciende mucho desnivel para luego volver a ascender, así que trazamos una diagonal desde el final del Tulpar Lake hacia la arista por donde discurre el sendero que nos llevara a cumbre. Una vez en la arista, por donde se avanza cómodamente, ya que es un lomo ancho, comenzamos a vislumbrar una enorme llanura abisal, que no es más que un enorme, aislado y fértil valle glaciar. El término Pamir originalmente hace referencia a este tipo de valles, y dentro del macizo reciben este nombre tan solo 7 u 8 de estos valles por su gran envergadura y sus características geomorfológicas.


Alex y Daniel caminan junto al Tulpar Lake.


Durante la ascensión nos deleitamos con las vistas al enorme valle y los lagos que lo decoran.


El valle que vislumbramos no es en rigor uno de los Pamires, pero a nosotros nos parece impresionante la enorme llanura que forma el valle. Solo considerando su anchura, en el lugar donde nos encontramos esta debe superar los 40 km. Es todo el recorrido que hicimos con las furgonetas el día que llegamos al Campo base, y para el cual invertimos más de una hora. Al otro lado del valle se pueden ver algunos pequeños pueblos. Continuamos con la ascensión y pasamos por una ante cima en la que encontramos dos enormes columnas de piedra en seco que parecen ser las columnas de Hércules. Luego la pendiente mengua hasta llegar al repecho final. Alcanzamos nuestra primera cumbre en Kirguistán; el Panorama peak con 4.130 m. de altitud y, como su nombre indica, una excelente atalaya para observar gran parte del valle Achik-Tash, donde se asientan los diversos campamentos; y muchas de las cumbres principales, destacando la cumbre objeto de nuestra expedición.


En el Panorama peak (4.130 m.).


El descenso lo realizamos por la arista norte hasta llegar de nuevo al puente sobre el rio, que está vez va muy crecido por el deshielo. Se pasa justo sin mojarse, ya que el caudal ha aumentado considerablemente. Y volvemos por el mismo camino hasta el Campo base. Hemos invertido 5 h. en esta ascensión y nos hemos apuntado nuestro primer cuarto mil en Kirguistán. Esta tarde descansamos y aprovechamos para preparar las mochilas para subir al Campo 1.


El rio ha modelado en las paredes del cañón curiosas agujas.


El rio baja muy crecido.


Domingo 19 de julio.

Hoy subimos al campo 1, ya para quedarnos. La intención es volver al Campo base solo al final de la expedición, tras el intento de cumbre. Aquí tenemos que llevar prácticamente todo el material que llevamos para la expedición, así que preparamos 2 macutos, uno lo llevaremos a cuestas y otro nos lo portearan los caballos Kirguises. Cada uno opta por la opción que más le conviene, algunos dejan para los caballos prácticamente todo el peso, otros en cambio, como Ganeko por ejemplo, intentamos portear lo máximo que podemos. Mi opción es portear una docena de kilos y dejar a los caballos otro tanto. Aunque considero que hubiera sido más interesante realizar 2 porteos a pie desde el Campo base al Campo 1, por el tema de ascender con mayor autonomía, pero los tiempos de la expedición ya están establecidos de antemano.


Pasando junto a dos elementos muy característicos de estas montañas: una yurta y un caballo kirguís.


Los caballos realizan los porteos hasta el Campo 1.


Esta es la ruta que seguimos: del Campo base volvemos a atravesar el campo de cebollas y luego ascendemos al collado Puteshestvennikov o Travellers Pass. Desde el collado descendemos hacia el glaciar del Lenin sin llegar a su altura, y por una amplia tartera o morrena avanzamos a media altura sobre el gigantesco glaciar y por su vertiente hidrográfica izquierda.


Descendiendo hacia el vasto glaciar del Lenin.


El grupo camino del Campo 1.


Más adelante pasamos bajo unas características agujas rocosas y descendemos hacia un rio afluente del glaciar principal. Para cruzar el río podemos hacerlo a caballo por 5 dólares. Casi todos mis compañeros lo hacen, pero unos pocos optamos por descalzarnos y cruzarlo andando, ya que el activo no supera el palmo de profundidad. Si hacemos cuentas, 5 dólares por cabeza y por un centenar (o más) de personas que pueden pasar todos los días por allí: me salen unos suculentos sueldos. Ahora nos queda bien poco para llegar al Campo 1. Avanzamos por amplías morrenas con vistas a unas preciosas agujas de tierra que se sitúan junto al glaciar. Tras 5 h. 10 m. llegamos al Campo 1, también llamado Topol Camp.


Los locales que se dedican a cruzar el rio a los viajeros se ganan unos copiosos honorarios.


Nos instalamos en nuestras tiendas y vamos a comer a la carpa destinada a ello. Por la tarde opto por dar un paseo ascendiendo por el camino que se dirige al Yukhin peak hasta la cota 4.510 m. Desde allí hay una excelente vista de los campamentos, y que existen por lo menos hasta 5 campamentos distintos de distintas compañías.


Vista de los distintos campamentos. El nuestro es el segundo por la derecha, que resulta ser el más grande de los 5 que se ven en la imagen.


Continuara…